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Este post no va de sombreros. Va de la persona que porta el sombrero en la foto más abajo: nuestra Abuela. La matriarca del clan. Genio y figura.

Hace 2 años casi todos los nietos no faltamos en la celebración de su 90 cumpleaños. Hoy Gabi, el resto de la familia y yo estamos en San Sebastián para despedirnos de ella,  aunque lo hacemos con una sonrisa y miles de recuerdos, porque si hay una palabra que siempre definió a la Abuela Carmen es INOLVIDABLE.

 

 

Con quince (15) nietos bajo las alas a veces se armaba líos, sobre todo últimamente, en referencia a nuestras labores profesionales. No se confundía con aquellos que desempeñan tareas fuera de lo común: como mi hermana Patty que es profesional de pádel, nuestra prima Ceci que lanza cohetes al espacio desde la Guayana francesa, o la prima Diana que es misionera de la Caridad en Croacia y a la que echaba tantísimo de menos.

Así que, cuando me preguntaba “¿qué es esa empresa que habéis montado Gabi y tú?” fueron necesarias varias explicaciones para que comprendiera cómo funcionaba ese nuevo proyecto online en el que se habían embarcado dos de sus nietas. Lo de internet no podía comprenderlo, lo del alquiler a medias, pero que eran sombreros y tocados con lo que traficábamos no necesitaba mayor explicación. Y le encantó, porque si había algo que no le faltaba cuando salía a la calle, era un sombrero o una boina.

En los últimos meses me llamaba de vez en cuando para recordarme que había preparado un paquete “con turbantes y sombreros que me ponía cuando era joven y que eso es lo que tú guardas en el armario que me comentaste, ¿verdad?”. Tenía ese tipo de detalles, y ayer cuando recogí la sombrerera (una reliquia perteneciente a mi tatarabuela) me habría gustado más que nunca poder darle un besazo de agradecimiento.

Me disculpan si de repente el inciso anterior ha resultado un poco frívolo, pero es necesario para hacerles comprender que si nuestra Abuela Carmen no hubiera sido la matriarca que fue, los primos no estaríamos tan unidos como lo estamos -hermanos- y Strending, que es por lo que ustedes nos conocen, seguramente no sería la realidad actual. No solamente porque se trata del proyecto de dos primas, sino porque el apoyo, ilusión y difusión familiares son decisivos día a día; todavía luchamos por llegar al punto en que podamos considerar este proyecto como una empresa que nos permita generar un par de sueldos dignos, pero el ánimo sigue siendo el de hace un par de navidades, cuando todos los primos, la tarde de Nochebuena –siempre preparando el regalo handmade para nuestra Abuela- nos enzarzamos en una tormenta de ideas sin igual para dar con un nombre con el que rebautizar a la web (en un principio iba a ser “MiCloset”, pero tras un escueto estudio de mercado nos dimos cuenta que una URL casi igual a la nuestra comerciaba con artículos eróticos, y, teniendo en cuenta que nuestra labor iba a ser “alquiler online de complementos para fiestas”, podíamos incluso arriesgarnos a que se interpretara vilmente nuestro buen nombre ;)))

Esta próxima Navidad volveremos a reunirnos toda la familia en Comillas como cada año, brindaremos con champagne a la salud de la Abuela, haremos tormenta de ideas de lo que surja y se contarán más anécdotas que nunca sobre ella. Porque así ha sido: genio y figura que seguirá dando que hablar durante muchos años. Y seguro que ella se sonríe desde allá arriba observando de cerca a la familia tan estupenda que formó y que siempre anda con asuntos divertidos entre manos.

Agur Abuela, ya te echamos muchísimo de menos.